La localización, el Entorno y el Urbanismo en la Construcción

urbanismoQue la situación de una casa es fundamental para la armonía y el bienestar de sus habitantes no es ningún descubrimiento. Mirando al entorno los seres humanos conocían desde la prehistoria , dónde y cómo podían acampar para que no se las llevara una avenida del río, en qué lugar podían encender el fuego, o construir el horno de tal forma que el viento soplara lo justo para que avivase la llama sin provocar un incendio y sin que revolviese el humo sobre los alimentos.

Y aprovechaban la orientación para conseguir las mejores condiciones de soleamiento y régimen de vientos.

Ya los griegos y luego los romanos, basándose en esa idea, establecieron un urbanismo en cuadricula que les permitía un adecuado aprovechamiento de la orientación.

Este urbanismo, fue perdiéndose en el medievo, por darse prevalencia a los aspectos de estrategia defensiva. Así, las ciudades se empezaron a construir sobre lomas con un urbanismo circular y de formas tortuosas, perdiéndose de vista los aspectos relacionados con el entorno.

….pero, que nos aporta el entorno?

La altitud influye directamente en la temperatura, sobre todo en climas secos, en los que puede llegar a disminuir entre 0,5 y 1 º C al aumentar aquélla en 100 m. Igualmente, y debido al menor filtro proporcionado por la atmósfera, a mayor altitud, la radiación solar suele ser superior durante el día, de la misma forma que la emisión infrarroja de energía hacia la bóveda celeste aumenta durante la noche, enfriándose la tierra más rápidamente. Esto se traduce en un salto térmico importante día-noche. La lluvia y la velocidad del viento también suelen ser mayores en altitudes elevadas.

La presencia cercana de una masa de agua (mar, río, lago… aproximadamente en un radio de 10 Km) puede actuar como regulador de las condiciones ambientales, ya que, debido a su inercia térmica, el agua se mantiene más fría que la tierra durante las horas de sol, pero más templada durante las nocturnas. Esta diferencia de temperaturas genera vientos suaves o brisas agua-tierra durante el día y tierra-agua durante la noche convirtiéndose en una gran ventaja en climas necesitados de refrigeración estival.

Por el contrario, en zonas frías la presencia de agua cercana es negativa, por cuanto que el agua fija el frío y la humedad en el ambiente.

La vegetación también actúa como regulador térmico. Por un lado, conforma una pantalla frente a la radiación solar diurna y frente al enfriamiento rápido de la tierra en las horas nocturnas, provocando una disminución del salto térmico día-noche y un aumento de la humedad ambiental. Por otro lado, puede tener un efecto de modificación de los vientos dominantes de la zona y actuar como amortiguador de los ruidos exteriores.

La orografía del terreno tiene un papel importante en el diseño de las edificaciones, ya que el efecto pantalla de montañas circundantes puede provocar la desaparición de brisas generadas por masas de agua cercanas o del efecto de los vientos predominantes en la zona. En general, un obstáculo importante produce una aceleración de velocidades por la ladera donde sopla el viento y una zona de torbellinos por la ladera opuesta. Igualmente, la presencia de accidentes locales del terreno reduce la velocidad del viento a poca altura.

En lugares excesivamente cerrados por la topografía, puede llegar a producirse el estancamiento del frío y de la humedad, con la consiguiente disminución de radiación solar que este hecho comporta, produciéndose nieblas.

El régimen de vientos, facilitará el atemperamiento del calor. En este sentido, Marco Vitruvio (arquitecto e ingeniero del siglo I, autor del tratado de arquitectura más antiguo que se conoce) recomienda:

urbanismo en construccion

“<<…siguiendo los ángulos intermedios entre dos direcciones de los  vientos parece que deben orientarse los trazados tanto de las plazas  públicas como de las calles, de manera que con ésta disposición se alejará de las viviendas y de las calles la molesta violencia de los vientos. Pues, en efecto, si las calles estuvieran  trazadas en la dirección de los vientos, se difundirían con mayor violencia. Las calles, pues, deben estar orientadas en sentido opuesto a la dirección de los vientos, dejando que estos rompan contra las esquinas de los edificios>>”.

 

Publicado en Sin categoría.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *